Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra [Política de Cookies] Aceptar cookies
Arroz
Sundari

RICE & ENJOY El toque exótico de lo auténtico

Cine sin palomitas

Principiantes · 2 Septiembre, 2015

cine-sin-palomitas

Una sesión de cine y comida thai, sin palomitas

¿Verdad que pasar una noche viendo una comedia americana y un gran bol de palomitas de maíz está muy visto? Por eso te proponemos que, si te apetece disfrutar del séptimo arte, le des un toque exótico a tu idea y lo conviertas en una proposición irresistible: una sesión de cine y comida thai, eso sí, sin palomitas.

No puede haber plan de cena y cine en casa sin algo para picotear. ¿Qué podemos preparar? Para disfrutar de un cine sin palomitas, puedes empezar por algo que sea al mismo tiempo fácil de preparar y también de comer. Como los rollitos, un aperitivo clásico de la cocina thai, con arroz, por supuesto. ¿Una sugerencia? Rollitos crujientes rellenos de arroz con langostinos y pollo con salsa agridulce de lima y jengibre.

Los rollitos thai se cogen con los dedos, se llevan a la boca y a disfrutar. Estos rollitos tailandeses destacan por la frescura de la lima y el jengibre, y por el recuerdo del mar al llevarte el langostino a la boca. Es comprensible que los tailandeses tengan en su recetario este tipo de platos, teniendo en cuenta lo mucho que les gusta comer en la calle, en cualquier momento, creando una especie de banquete improvisado.

Una vez organizado tu cine sin palomita, y abierto el apetito, puedes seguir con algo fácil y rápido de cocinar, como un arroz thai con coco. Una receta con pocos ingredientes, pero muy auténticos. Imagina a tus invitados cada uno con su cuenco, frente a la pantalla, sintiendo Tailandia a través de la vista y el paladar.

No te olvides de saciar la sed. En Tailandia triunfan los zumos de fruta. Seguro que en la frutería del barrio puedes encontrar especies bastante exóticas, pero también puedes utilizar la fruta de temporada y pasarla por la batidora. Una bebida que, además de cargada de vitaminas, está buenísima y que seguro que incorporas a tu rutina diaria. ¡Por algo la cocina thai es una de las más sanas del mundo! Quién te iba a decir a ti que una tarde de cine sin palomitas podía ser tan saludable…

Dimé qué sientes y te diré qué peli ver

Solucionado el tema del ‘comercio y el bebercio’, vamos con el ingrediente cultural. ¿Qué peli vemos con inspiración thai? Aquí van algunas sugerencias, para públicos muy diferentes. Elegid entre todos o fíjate en tus compis de cineteca y sorpréndeles con una de estas grandes pelis ambientadas en Tailandia:

  • Para los que padecen síndrome postvacacional: La playa (Danny Boyle, 2000).

La historia de un americano que busca cambiar su vida en una mítica isla de Tailandia. Tú eliges que te llama más, si las aguas cristalinas que aparecen en los fotogramas, o la interpretación de Leonardo Di Caprio. Si tienes dudas, puedes refrescar la memoria con el tráiler.

  • Para los que quieren aprender cosas interesantes, en plena vuelta al cole: ‘Ana y el rey’ (Andy Tennant, 1999).

Tailandia es un reino, y antes se llamaba Siam. Para conocer un poquito mejor su historia apasionante, nada más fácil que ver esta peli en la que una institutriz inglesa (nada que ver con la señorita Rottermeier de Heidi), allá por el siglo XIX, es contratada por el rey thai para educar ¡a sus 58 hijos! Lo mejor es que está basada en una historia real.

  • Para los que aman los clásicos: ‘El puente sobre el río Kwai’ (David Lean, 1957).

Podéis intentar reproducir a coro el silbidito de la banda sonora (“tiro taritotitoti tiro taritotitoti”), antes de ver este peliculón del cine bélico, con 7 premios Oscar en su haber. El puente que inspiró la película está en Tailandia, en Kanchanaburi. Fue construido por prisioneros de la Segunda Guerra Mundial, igual que toda la línea del Ferrocarril de la Muerte, que conectaba Birmania y Tailandia. Eso sí, la peli al final ni fue rodada en Tailandia ni el puente construido para ello se parece al auténtico.

  • Para los glamourosos que piden el martini mezclado, no agitado: ‘El hombre de la pistola de oro’ (Guy Hamilton, 1974).

Entrega número 9 de la saga de James Bond, en la que aparecía una isla paradisíaca, la de Khao Phing Kan, que acabó llamándose James Bond Island, en la zona de Pukhet. El argumento es lo de menos, ya sabemos que Bond se liga a la chica.

  • Para los de carácter guerrero y amantes de las artes marciales: ‘Kickboxer’ (Mark DiSalle y David Worth, 1989)

No es la mejor película del siglo estrictamente hablando, pero la lucha es una de la señas de identidad de la cultura tailandesa, y te puedes echar unas risas viendo a Jean Claude van Damme en acción.

Es más, ¿quién dijo que sea obligatorio elegir? ¿Qué tal un maratón o un ciclo de cine casero? No dudes que tus invitados te pedirán un cine sin palomitas, cuando prueben tus recetas thai. Ya tenemos plan para el lluvioso otoño. Solo nos queda decir: 3, 2, 1, cámara ¡y acción!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *